Mucha gente que desarrolla su mundo espiritual dice que el deseo es el mal de la vida. En Escuela Cristal, sin embargo, entendemos que el mal se da cuando no tienes la vida que deseas.

El deseo es la fuerza con la que avanzas en el mundo. Ya sea que quieras aprender magia, ganar dinero, atraer a alguien que te gusta o comprender a Dios y sus decisiones, todo eso cobija el deseo de alcanzar algo. Del mismo modo, en tu día a día percibes sufrimiento en ti cuando tu vida no es como la deseas, mientras que cuando tu deseo se cumple te sientes dichoso.

 

El deseo te mantiene vivo, y vives en gran parte para satisfacerlo. Lo que has de aprender es a conducirlo conscientemente sin que él te maneje, para que sea un estímulo y no una obsesión, una meta teñida de apego o un proceso denso. Anularlo no es la solución, pues eso te llevaría a ser un muerto en vida.

Disfruta tus deseos: juega con ellos y muévelos conscientemente. Si aprendes a manejar la energía de tu deseo, aprenderás a manejar también la energía sexual y serás grande construyendo realidades.

 Deseo que tengas magia y prosperidad en tu vida. 

Un gran abrazo y una burbuja de energía,

 Miguel Valls.